SINÓPSIS

Javier, un médico español tímido y reservado, asiste en Cali a un congreso de Medicina. Comparte por azar una noche mágica con Angie, una bailarina y coreógrafa, que sueña con formar parte del espectáculo de salsa más famoso del mundo: DELIRIO. Cuando vuelve a Madrid, no se encuentra a gusto ni en el trabajo ni con su pareja. Animado por su mejor amiga, que trabaja como médico en Cali, decide instalarse allí una temporada y volver a ejercer la medicina de atención primaria en lugar de dedicarse como siempre al estudio y a las frías estadísticas. (FILMAFFINITY)

TRANSCRIPCIÓN

Esta semana hay que cerrar las conclusiones. ¿Javier, te parece bien?...

¿Javier?

Sí.

Si no te parece bien, enfocamos el estudio de otra manera.

Me cuesta reconocerlo, pero estoy hasta los cojones de mi trabajo.

Bueno, no será para tanto. ¿por qué no te vienes?

Bueno muchachos, nos hemos reunido todos acá, porque queremos contarles que vamos a hacer la audición para entrar a Delirio.

Pues no me parece, porque hemos pelado esto otra vez. Falta mucho Angie.

Hoy tenemos un nuevo alumno. Entre todos le vamos a colaborar.

Medio tiecito el españolito.

Está rico ese flaquito. A mí no me importaría enseñarle a bailar.

¡Cambio de parejas!

Me voy a sentar, es que yo no sé bailar.

Bueno, pero yo sí.

Yo conozco todos tus movimientos.

Ustedes hacen una pareja increíble.

Necesitamos estar espectaculares, Pili.

Pero con esos trajes no lo vamos a lograr.

Es que eso es mucha plata. Yo no les puedo pedir eso a los muchachos.

No seas idiota, vos sabes que hay otra forma de ganarse la vida. En la calle no.

¡Y para una estupidez!

¡Totalmente!

¿Es que acá no hay bailarines?

¡Papito!

¡Mi reina!

No sabía que tuvieras una hija

Sí, tengo una hija sí, pero marido no. William es solamente una pareja de baile.

Uno, dos, tres, cinco, seis, siete.

Este hombre no te va a estar esperando toda la vida.

Uno, dos, tres, cinco, seis, siete.

¿Qué haces aquí?

He decidido escuchar mi intuición.

Uno, dos, tres, cinco, seis, siete.

¡Bien!

Yo les enseño a conquistar. ¿Quieren ver?

¡ay no tía!

Uno primero mete el estómago y saca pecho.

¿Qué tal me vez?

Mucho más sonriente que cuando llegaste.

Para que vea lo que se pierde.