Tradicionalmente, en Occidente se consideran sólo cuatro sabores, mientras que en Oriente existen cinco:

1. Sabor Ácido: A menudo se identifica también con el sabor agrio, al igual que el sabor amargo, el ácido es considerado como una ’alarma’ por el cerebro ya que algunas sustancias venenosas y perjudiciales poseen sabores ácidos.


2. Sabor Dulce: Es el único de los sabores básicos que es aceptado de manera global por todas las culturas y etnias de la tierra como uno de los sabores más placenteros. Alimentos que poseen un alto contenido de carbohidratos son percibidos dulces y los saborizantes artificiales de proporcionar el sabor dulce se denominan edulcorantes. Los alimentos dulces suelen formar parte dentro de la alimentación humana de los postres y de los desayunos.

 

3. Sabor Salado: Por regla general se siente como ’salado’ aquello que denominamos sales y percibimos más su sensación cuando son de bajo peso molecular, por el contrario las sales con alto peso molecular son principalmente amargas. 


4. Sabor Amargo: Es el más necesitado de los hábitos para que sea gusto adquirido y es debido a que es quizás el más desagradable de los cinco. Los investigadores de la biología evolutiva han sugerido que este sabor es interpretado como desagradable en muchas culturas debido al mecanismo de defensa que muestra la necesidad de sobrevivir evitando los envenenamientos, esto es así debido a que la mayoría de los venenos son amargos en su sabor.


5. Sabor Picante: es la sensación de ardor agudo producido por productos hortícolas como los pimientos picantes y la cebolla, captada por el sentido del gusto al contacto con algunas sustancias.