FELICIDAD PARA TODOS
Por supuesto que todos queremos ser felices, pero hasta hace muy poco tiempo ese anhelo parecía representar una búsqueda inútil: la felicidad dependía de la suerte, la genética, el azar o la voluntad divina. De cualquier cosa, menos del esfuerzo propio.
Las cosas han cambiado y hoy hay toda industria que asegura tener las claves para transformarnos en personas felices. Por fortuna no todo se trata de gurúes y charlatanes: la ciencia también se viene ocupando del tema con mayor rigor y ahí están los avances de la neurociencia, la nutrición y la psicología positiva, que estudia a quienes han tenido éxito, a quienes se sienten plenos y alegres.
Y esta ciencia de la felicidad tiene aplicaciones prácticas: hay empresas y gobiernos que apuestan por empleados y ciudadanos felices.
¿Le parece una cosa loca? Aquí va un dato concreto: los empleados felices son 12% más eficientes.Para Google resultó rentable invertir en esto: su productividad aumentó 37%.