De pequeño siempre fantaseaba con correr grandes aventuras y descubrir tesoros en lugares muy lejanos. Luego a medida que fui creciendo fui sustituyendo esos sueños por otros que resultaban bastante más baratos, pero que igualmente me permitían volar muy lejos. Es la grandeza del teatro.

El mejor consejo que me han dado nunca, es que para tener una carrera coherente es que más importante saber decir no, que complacer continuamente. Porque al fin y al cabo tu vida es solo tuya y el único que debe tomar decisiones sobre ella eres tú mismo.

Siempre hay un escalón que subir, un paso más que dar, eso lo tengo claro. Y dar ese paso o subir ese escalón depende directamente del empeño que pongas en hacerlo.

Lo más divertido del mundo de la interpretación es el proceso, el viaje, porque el resultado ya no nos pertenece, es de la gente, del público.

Me entristece pensar en todas aquellas funciones que hubo que suspender por falta de público o en esos trabajos que sabes que eran buenos y muy poca gente tuvo oportunidad de verlos.

Cuando me subo a un escenario siento que no hay ningún lugar mejor, así que ¿por qué no quedarse?

Mi nombre es Luis Tosar y soy actor.