Lo peor del amor, cuando termina, 
son las habitaciones ventiladas, 

El puré de reproches con sardinas

Las golondrinas muertas en la almohada


Lo malo del después son los despojos 
que escayolar los humos de los sueños, 
los teléfonos que hablan con los ojos, 
el sístole sin diástole ni dueño. 

Lo más ingrato es encalar la casa, 
remendar las virtudes veniales, 
condenar a la hoguera los archivos. 

Lo atroz de la pasión...es cuando pasa, 
cuando, al punto final de los finales, 
no le siguen dos puntos suspensivos

 

Esta sala de espera sin esperanza,
estas pilas de un timbre que se secó,
este helado de fresa de la venganza,
esta empresa de mudanzas
con los muebles del amor.

Esta campana muda en el campanario,
esta mitad partida por por la mitad,
estos besos de Judas, este calvario,
este look de presidiario,
esta ruina de donjuan.
Este cambio de acera de tus caderas,
estas ganas de nada, menos de tí,
este arrabal sin grillos en primavera,
ni espaldas con cremallera,
ni anillos de presumir.

Esta casita de muñecas de alterne,
este racimo de pétalos de sal,
este huracán sin ojo que lo gobierne,
este jueves, este viernes,
y el miércoles que vendrá.

(Estribillo)

No abuses de mi inspiración,
no acuses a mi corazón
tan maltrecho y ajado
que está cerrado por derribo.
Por las arrugas de mi voz
se filtra la desolación
de saber que estos son
los últimos versos que te escribo,
para decir "con Dios" a los dos
nos sobran los motivos.

Este museo de arcángeles disecados,
este perro andaluz sin domesticar,
este trono de príncipe destronado,
esta espina de pescado,
esta cura de humildad.


Esta lágrima de hombre de las cavernas,
esta horma del zapato de Barba Azul,
que poco rato dura la vida eterna
por el túnel de tus piernas,
entre Córdoba y Maipú.


Esta guitarra cínica y desnutrida,
con su torpe knock knockin’on heaven’s door,
estos labios que saben a despedida,
a vinagre en las heridas,
a pañuelo de estación.


Este Land Rover aparcado en tus dudas,
la rueca de Penélope en Luna Park,
estos dedos que sueñan que te desnudan,
esta caracola viuda,
sin la pianola de mar.

(Estribillo)